Suele pasar que a uno lo ven triste, por no decir con cara de tuges y después preguntan por qué los escritores terminamos locos, nos volcamos a la bebida, elegimos pequeñas y perturbadoras casas en la mitad de la nada para finalizar nuestra novela o nos acercamos a gente "rara" para sacar ideas. La cuestión es simple, vemos el "lado B" del cassette que se mete la gente cuando vive. Quiere una amistad sincera y sin tapujos, busquese un escritor de los buenos, ahí encontrara alivio emocional, seguramente una chimenea encendida y algo de alcohol para aliviar el alma.

Mis amigos dicen abiertamente que estoy loco pero en definitiva un "loco lindo" y no un Hannibal Lecter desatado. En parte es cierto, soy capaz de encontrarle el tono, la música y el angulo a cada situación para crear una historia...que jamás escribiré porque no me alcanzaría la vida para tanto, de ser posible tendría un "equipo creativo" que se encargue del 80% de todo como hace Tim Burton. Espero no terminar como Ernest Hemingway pero si la parte de vivir en el caribe, el escopetazo se los debo (aunque a muchos les gustaría).
El amor es un tema aparte, del que debería hablar con 3 whiskys encima, un día de nieve y con el alma sentada al lado mio, cosa difícil. Después de todo soy escorpiano, es decir, un tipo jodido pero con un corazón grande que no dejo ver a cualquiera.
En resúmen, consiganse un escritor, aganse amigo y vivan la vida a través del tono sepia que solo ellos les pueden brindar.
Nos estamos leyendo!
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